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miércoles, 21 de diciembre de 2016

Ese ancho río entre nosotros, de Gabriela Margall

¡Hola a todos! Les traigo la reseña de un libro que me encantó, me tenía sonriendo como una tonta mientras lo leía. Lo pedí pensando en mi abuela y lo mucho que ella lo hubiera disfrutado. Espero que si lo leen lo disfruten igual que yo. 

Título: Ese ancho río entre nosotros
Autor: Gabriela Margall
Año de Publicación: 2016
Páginas: 288
Editorial: Ediciones B (bajo el sello Vergara)
ISBN: 978-950-15-6183-8
Sinopsis: Corre el año 1801. La silueta de Buenos Aires se dibuja y se recorta contra el cielo celeste, blanco y gris. Algunas esclavas negras están machacando la ropa contra las toscas del río, se mueven, se ríen y hablan, mientras los hermanos Balboa -Don Andrés y Doña Soledad- desembarcan en sus costas llenos de sueños e ideas liberales.
Andrés ha dejado atrás Sevilla para llegarse hasta el fin del mundo, Buenos Aires, la tierra que lo vio nacer. Está dispuesto a hacer lo que haga falta para conquistar a la pacata y selecta sociedad porteña y hacerse rico. Incluso casarse con una niña mujer, Martina Álvarez; incluso querer enamorarla y enamorarse. Pero nadie le ha dicho que eso a veces puede resultar tan difícil como acortar las distancias entre las dos orillas del Río de la Plata. Ese Río ancho y marrón que su pequeña Martina tanto ama, ese Río que sabe qué razones la vuelven oscura e inalcanzable.
Gabriela Margall navega estas aguas -la de la novela histórica- con destreza y preciosismo, para construir una heroína que abre los ojos al mundo y se entrega al amor como una forma de conocimiento. Una novela extraordinaria con el inconfundible sello de la autora.
¡Muchas gracias a Ediciones B por el ejemplar!

Opinión personal 

Es la segunda novela romántica histórica que leo en el año. No soy mucho de leer este género, aunque siempre estuve fascinada de Amalia de José Mármol, que es la principal causa de que la época de Rosas me provoque tanta fascinación. Pero en este caso, tenía curiosidad por el estilo de la autora, y sumado a que mi abuela siempre fue una enamorada de los romances históricos (tanto ella como mi mama suspiran cuando alguien nombra a Ladislao Gutiérrez), me decidí a pedirlo, pensando de disfrutar una historia que me hiciera sentirla mas cerca. Este último motivo es por el cual sonrío mientras escribo esta reseña. No puedo estar 100% segura, pero estoy segura que le hubiera encantado. La extraño, pero los libros nos siguen acercando. 
Pasando el momento emotivo y personal, que quizás se saltearon porque pudo resultarles aburrido, déjenme que empiece a contarles lo maravilloso que escribe Gabriela Margall. Me resultó sumamente adictivo desde el momento que lo tomé, y me resultaba difícil dejarlo de lado una vez que me enganchaba en sus redes. Ayer, sin ir más lejos, comencé el día en la página 102, y para el mediodía ya había pasado la 200. En la tarde lo terminé y proseguí sonriendo todo el día, feliz de haber encontrado una historia que me hiciera sentir tan bien. Porque eso es otra cosa... Como sabrán, pienso que los galanes de Bonelli (una de las exponentes del género en el país, o al menos eso me dice todo aquél al que consulto) son violentos en potencia. Quizás no golpeen en la duración de la historia a la protagonista, pero tienen muchas actitudes como celos horribles y demás, que también son violencia. Y si bien tiene su parte de relación con la época, donde las mujeres sólo podían dedicarse a ser delicadas y femeninas, y a cuidar del hogar y los niños, creo que es sumamente retorcido igual. Es por eso que me encantó el galán creado por la autora. Me fascinó que supiera representar distintas realidades, y construir a partir de esas cosas que no se dicen, que no se tocan. Me significó una historia sumamente emotiva, donde los conflictos no eran meras discusiones y demás, sino que también se luchaban en el interior de los personajes. Eso le dio una enorme profundidad a la historia, en una época donde muchas cosas eran un lujo para las mujeres, como pensar, hablar, actuar. 
En cuanto a otros datos de la historia, me gustó mucho el trasfondo político, que es uno que no he visto en muchas otras historias. Si me costó imaginar a Manuel Belgrano haciéndole un cumplido a una muchacha, ya que siempre lo imaginé como mas asquerosón, probablemente por su clásico retrato con la frente en alto, demasiado idealista como para notar los placeres mundanos. Disfruté mucho de la contraparte entre el padre de Martina y Andrés, y creo que es por lejos lo que más me gustó de la novela, por ver como Martina va cambiando a lo largo de la historia al conocer una realidad que nunca hubiera creído posible. Si bien parece una locura lo del casamiento a tan temprana edad, era algo que se estilaba en la época, donde las expectativas de vida eran considerablemente menores a comparación de ahora. 
Hablando de la niña mujer protagonista de la historia: es un personaje increíble. La profundidad de su conflicto interno, su tesón, su inocencia, su dulzura y, por supuesto, la oscuridad que la rodeaban; entre todas estas características se crea un personaje sumamente inolvidable. Andrés, por otro lado, me pareció un galán excelente, tanto para la historia como para la mentalidad de este siglo XXI. Juan, el hermano de Martina, fue un personaje que me cayó bien de entrada, y de quien me hubiera gustado se supiera un poco más, o que, al menos, se le diera un mejor cierre a su historia. Y para lo último dejé a mi personaje preferido: Soledad, la hermana de Andrés. Una avanzada para su época, ilustrada en Europa, donde los prejuicios hacia el sexo femenino eran menores y mayores las libertades. Me gustó su franqueza, su fuerza para mantenerse en sus trece y su forma de chocar contra toda la sociedad de esa época, quien la tomaba como "peculiar". Disfruté mucho con este personaje de un pensamiento revolucionario, quien me hizo reír más de una vez y emocionar otro tanto. 
El final me hizo lagrimear bastante. Me pareció sumamente tierno, y me dejó con un poco de ganas de más, ya que me hubiera gustado saber que pasaba con Juan, algo sobre los hermanos Álvarez, y algo del futuro de Soledad. Probablemente sea de chusma nomás, pero prefiero atribuirlo a esa sensación que nos dejan todos los libros buenos, de siempre querer más. 

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5 comentarios:

  1. Hola! El año pasado leí El secreto de Jane Austen de Gabriela Margall y me gustó mucho, tanto que cuando oí hablar de la iniciativa #AdoptaUnaAutora, decidí adoptarla a ella. Así que este año voy a leer varios de sus libros y a entrevistarla. No soy fan de Bonelli, opino igual que vos. Leo pocos libros románticos, pero Margall me parece una autora diferente. Besos!!!

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  2. Hola! Tengo en mi haber dos libros de Gabriela y escribe hermoso!!!! Me encanto Ojos color Pampa y Me fascino Lo que no se Nombra... Seguramente muchas mujeres que leen este genero por lo general leen a Bonneli, Casañas y Rivero. Pero Gabriela fue la que elegí... créeme me encantaron sus novelas...

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  3. Hola Luz! Leí esta reseña cuando me apareció en la lista de lectura de blogger y ahora me tocó leerla de nuevo para comentarla, ironías de la vida (?
    En fin, la novela romántica no es mi género favorito, lo sabes, pero que esté ambientada en un contexto histórico me llama la atención. Me alegro de que haya sido un libro que te haya hecho sentir tan bien. Saludos!

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  4. ¡Hola Luz! Tengo muy buenas referencias de Gabriela Margall, y la verdad es que me encantaría poder darle una oportunidad.
    Me emocionó mucho lo que contaste sobre tu abuela, sé que es muy triste perder a alguien, y te cuento que en mi caso los libros también nos continúan acercando, es algo muy lindo.
    Me entró intriga por lo de Belgrano jajaja, ¡voy a ver si lo puedo conseguir!
    Un beso

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  5. ¡Hola! Bueno, la verdad que el romance histórico no es algo que me guste leer pero es lindo saber que a alguien le llegó tanto un libro por tal o tal persona. A veces me ocurre y es increíble como pequeños detalles pueden abrazar nuestro corazón. Ojalá encuentres más historias así y seas feliz.
    ¡Saludos!

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